En cada encuentro con el otro descubro nuevas facetas de mi, ecos, melodias, susurros de un espiritu que dormia en las profundidades de mi  ignorancia.

Cada palabra, cada gesto, cada emocion  sentida en cada interaccion abre el ojo de  mi ser para que observe  capas de mi, abismos interiores  que desconocia pues dormian temblorosos y palpitantes  en el lecho de la banalidad, esperando un nuevo amanecer dentro de mi.

!Vuela alto alma mia, desciende dentro de ti, descubreme en cada grieta en la que me abro al otro o el otro se abre en mi, sorprendeme con los presentes que encuentras y ofreces a mi hambruientra curiosidad.!

Ten cuidado al caer pues cada caida abre aspectos de ti que no quieres ver pues tu pecho es un cielo descubierto que nunca se acaba de cubrir y tu horizonte enfrente de ti y que eres tu siempre huye de ti!

Tus pies nunca tocaran el suelo debajo de  ti pues  tu corazon palpitante  es un horizonte   diafano e ilimitado que permanece siempre abierto dentro de ti.

Eres ese interrogante infinito pues cada respuesta sobre ti desnuda nuevas preguntas y eres una hoja tendida en la eternidad que nunca se puede desollar del toda.

Alma mia, no te acobardes y sigue volando alto y cayendo en las profundidades en la que me encuentro, se esa antorcha inasequible al desaliento y descubre esos secretos que escondo en mi aunque tardes una eternidad pues ¿que hay acaso mas noble que caer dentro de ti pues eso te eleva y dibuja contornos que nunca se acaban pues laten bajo melodias inacabadas.

Armate de valor y obten ese  secreto que cual fruto maduro  cuelga orgulloso en  tu pecho  y que al caer descubres  pues su savia es dulce y la espera que anida en ti infinita pues tu ser carece de bordes pero estas armada con la paciencia de toda la eternidad.

Mi ser tiene capas, honduras,matices, profundidades que mi imaginacion no puede representar pues siempre me sorprendo diciendo cosas que luego lamento, hablando de temas que son desgarraduras en la piel del silencio, una traicion al infinito tedio con con el que me abrigo en cada anochecer de mi.

Esgrimo palabras y sentires  que son una profanacion en el altar  de mi ser o quizas no, siempre expresan otro yo, algun otro yo  en mi que huye escondiendose de mi y que solo descubro cuando lo veo reflejado en el otro.

Mi espiritu habla profundidades que ignoro, desvela secretos guardados en cada gota de silencio, en cada torpe interaccion y eso me lleva a pensar que siempre estare a la orilla de mi mismo y que todo lo que soy es un horizonte que siempre estara abierto  frente a mi impidiendome conocer todos los yoes que duermen en mi y que se esconden dentro de mi.

Por eso cada interaccion, cada encuentro, incluso cada desencuentro me lleva a los bordes de mi y no agota todo lo que soy pues multitud viven en mi mas todos soy yo.

¿Como abarcar mi ser si es un horizonte que nunca se llega a cubrir , un limite difuso que cuelga tendido  entre mi ser y los otros?

¿Como odiar al otro si cada subjetividad con la que me encuentro es una gota de la que estoy hecho? pues multitud hay en mi o  yo soy los otros.

¿Como no considerar su dolor como parte de mi, su alegria como mi ser, su tristeza como el manto que recubre mi corazon?

No hay nada en el otro que no haya yo sentido o pensado alguna vez y es por ello que el otro me es  tan familiar pues  yo habito cada contorno del otro y el otro a su vez  habita en mi.

Mucho me ha enseñado la vida y si bien el otro esta hecho de mi y yo del otro soy como esa brisa huidiza que huye del otro o tal vez de mi, pues siempre me situo en un punto metafisico particular, infinitamente cerca del otro pero a la vez infinitamente distante de este pues ese, el otro  no soy yo y nunca lo sera.