«Hombre como animal de realidades» frente al «mundo como sueño» del Vedanta Advaita.
Este articulo es para criticar la fragilidad asi como la «osadia» que tienen filosofias como el Vedanta Advaita de considerar la vida como un sueño.
Durante mucho tiempo estuve persuadido de que era asi, dado que era necesario un observador a la hora DE explicar el mundo y crei en mi ingenuidad que esa idea me protegferia frente a los embites del mundo pero cuando sucedio el fallecimiento de mji padre vi cobn claridad que esa idea repetida como un mantra en kmi cabeza no solucionaba nada por varios motivos.
!) Mantener en la cabeza la negacion de algo consigue el egfecto opuesto al pretendido ya que lo unico que hace es solidificar aun mas eses hecho.
Los intentos de escapar de esa reaalidad dolorosa la hacen aun maS DOLOROSA y no solo eso sino que cargan con un sentuimiento de culpa al doliebte, pues concluyen que el problema lo tiene el al no poder liberarse de ese pensamientoi como si un simple pemnsamiento puediera borrar de su mente su tragedia personal.
2) Considero que decirle eso a un doliente, aparte de ineficaz en si mismo, constituye o mejor dicho paraece una burla frente a su dolor.
Es por ello0 que en es aspecto las ideas de Zubiri me parecieron mas «realkes» y nunca mejor dicho pues su filosofia esta «incrustada» en lo real y gravita en tornoi a ella. Si bien es cierto que su filosofia es excesivamente teorica creo que hay que «bajarla» al mundo de los mortales de a pie y reconvertirla en una dirreccion mas practica a la hora de transitar por una experiencia de duelo.
El ser humano no puede escapar de la realidad, incluso si considera que sus ideas son fantasmnas o meras ilusiones, sabe perfectamente que se insertan en lo real, incluso aunque tengan un «territorio» de verdad acotado, no por ser su verdad deja de ser verdad, al menos para el.
Es por ello que el duleo, para la persona que lo vive, no es sim`plemente su «VERDAD» LA que ladra en su corazon sino que ademas, su perdida la vive como una «amputacio0n existencial» a la manera de los pacientes con un «miembro amputado» que son mas cpnscientes de lo que les falta, lo que n o esta presente, de lo que si lo esta.
La filosofia de Zubiri tiene ese «toque» de realidad y en cierto modo un «sabor» acido cargado de fatalifada, pues no solo esta atrapado en la realidad sino que dada su memoria desarrollada y su inteligencuia hopèrfoermalizada vive «cargado» de lo que no esta inmediatamente presente ante sus ojos pùes vive el «peso » de una ausencia que fue central ensu vida.
Para el hombre no solo es real lo inmendiatamente presente sino que dado su intelecto que capata la impresion de realidad de todo extiernde el territorio de realidad dentro de su cabeza abarcando presente pasdo y futuro. En esto consiste su grandeza y miseria.
Es por ello que consiudero util una filosofia que no trata de vender ninguna solucion magica sino acompañar en la rewaluidad del doliente aunque sea una realidad caotica fragmentada y dolorosa.