La melancolia, incierto estado de ser, expresa una pregunta que no se escucha, pero sentida en cada arista del alma.

La melancolia, sueño robado del paraiso, susurro de una aureola hundida bajo un implacable devenir.

Nostalgia de una felicidad que se desvanece en las brumas del tiempo.

He sentido esta mañana que al pasear las ramas de los arboles acariciaban cada recoveco de mi ser, inundando cada recuerdo, cada fragmento de mi alma con el eco de una mirada que no volvera, con los sueños que nunca mas tendre, con las ilusiones robadas de un tiempo que ya termino.

Las gotas de la lluvia en su constante devenir son el lamento con el que mi nostalgia grita desesperada por ese pasado que nunca mas volvera y que yace hundido en las profundidaes de mis recuerdos.

!Ay, nostalgia de tiempos mejoires, cada recuerdo con el que agitas mi espiritu es un agujero que la fatalidad siembra en mi alma!

La tristeza con la que sacudes mi memoria es el horizonte que fragmenta y escinde   el ser del  no ser.

Mi alma surca cada fragmento de memoria y atravesando el horizonte de un presente huidizo y fragil  que se escurre entre mis labios vuela alto, hacia un pasado que se desvanece en las orillas de un pesar silencioso e incomodo.

. !Ay, melancolia!, tantas ilusiones perdidas en los recovecos del no ser.

!Ay, melancolia!, cadver de una ilusion que a fuerza de volar alto se perdio bajo  las brumas de mi inquieta  imaginacion!.

!Ay , melancolia! Yo que quise apresar cada infimo instante  de esa felicidad que se esconde  en las fauces de mis esperanzas y anhelos  y  a la que llamo memoria, tu devenir es un vuelo incesante, un constante palpitar que  desnuda su esencia en cada gota de apariencia y  vacia de esperanza mi alma.

La noche me susurra esos sueños que nunca tendre, esos anhelos que no se cumpliran  y ese paraiso perdido que se agota en mis recuerdos.

La noche, lugar oscuro  del alma donde la melancolia deposita su pesado  cuerpo, yace tendida enfrente de mi, presagiando un amanecer que nunca llegara, una ilusion sin forma, un lamento inaudible  que se vacia en cada susurro de mi alma.

Mi espiritu esta cautivo de unos recuerdos que gotean en el interior de su seno, de un pasado sin forma, de un paraiso robado, sufro de imaginacion y cada pensamiento es un hueco poer el que se desliza huyendo despavorida cada gota de mi  cordura.

Cada idea se ramifica en otras, cada pensamiento abre las huestes de lo posible y sufro por lo que no sufro  y sufro si no sufro.

Cada pedacito de recuerdo lleva de la mano una parte de mi ser, ¿o es otro yo?

Tantos yoes reunidos en una misma persona, cada instante se lleva furtivo un pedacito de mi pese a mi.

¿Hay instantes en los que no soy?

¿En esos instantes en los que yo no soy quien esos yo?

Elñ yo, delirio de un lenguaje agotado en sus excesos, quimera de una ilusion, fragmento de narcisimo de una raza que se consume en sus anhelos.

¿Cuantos de esos yoes yo soy yo?

Si cada instante se lleva furtivo a mi yo, eso significa que mi ser no es mas que una espuma fragil, volatil, inapresable en las orillas del no-ser, incontenible en el delgado hueco que yace tendido uniendo cada momento como una costura vieja cansada de ser yo.

Eso es lo que el budismo dice.

¿Como del no ser puede emerger como efervescencia de la nada mi ser, mi yo y todos los yoes?

Cada yo que emerge del silencio eterno en los abismos insondables de una nada agotada, cansada de no existir  es una orgia con la que el no ser corona y disfruta su sed de ser.

El ser , espuma de lo inmediato, efervescencia de una nada que duerme  insatisfecha en las orillas del no ser.

El ser son los  sueños con los que  la nada mece su sed de nacimiento en las orillas de lo posible.

Cada posibilidad abierta, cada herida en el fino y delicado tejido de lo posible, son los agujeros, los huecos por los que la nada escapa sigilosamente de las garras del no ser.

Cada instante con la que el tiempo se complace asiste al ritmo pulsante y vertiginoso del nacimiento y muerte de cada yo.

Tengo tantos yoes como momentos tiene el tiempo y no hay momento en que no sea yo.

Cada instante es madre y verdugo del yo, pues cada muerte  que cae como un desliz de cada instante presagia y anticipa un nuevo nacimiento del yo. 

Con las cenizas que cada instante deja de mi yo la eternidad crea un nuevo yo.

Cada momento cosido por una Inteligencia que sobrepasa cualquier medida es bautizo y funeral de mi propio ser, pues hay tantos de mi como instantes componen la eternidad.

¿Cual de esos es mi verdadero yo?

Si en  cada instante agoniza mi ser y vuelvo a nacer, hay algun instante en que yo no sea yo?¿Como podria de no ser yo volver a ser yo?

¿Es acaso el territorio de la existencia el cadaver de una imposibilidad?

Una orgia con la que la nada agujerea las puertas de la imposibilidad y corona cada instante con la sed de ser.

Una transicion imposible, una mueca tendida en el aire  en el territorio de la necesidad.

Sed de absoluto que se agota en la espuma de lo inmediato.

Milagro que parte, que escinde la existemncia en ser y no ser.

Grito de ser que sacude las orillas del no ser.

Sed de esencia en la ausencia, materializacion imposible, sueños agotados en el territorio de la imaginacion salpican las posibilidades de la nada y se deslizan furtivos de los huecos del no ser.

Absoluto escondidop en cada rincon de no ser se filtra por los poros de su imaginacion.

Tantos yoes reunidos en uno, todos yo o yo solo soy yo si no soy yo?

Camino por la calle, mis ojos se posan sobre cada persona que me encuentro.

Cada persona, encerrada en su propio mundo interior, impenetrable desde fuera, una absoluta subjetividad  que se esconde en una apariencia.

Miradas tejidas con esos sueños rotos, lagrimas de tiempo que se posan sobre sus recuerdos, ecos de un pasado fugaz que se ahoga en las murallas del tiempo, sueños breves de una eternedidad inmovil.

Silencios mudos, oscuridades infranqueables, soledad vivida y sentida.

Cada expresion evoca una tristeza muda, silente, una soledad de almas en derredor.

!Ay, soledad! Encierras cada alma bajo el hueco de una apariencia.

!Ay soledad, tu patria es una orilla perdida en un mar de silencios rotos.

!Ay, soledad!, conviertes la empatia en una formula vacia, y la comunicacion en una mascara con la que nos disfrazamos ante otros.

!Ay, soledad!, las ramas de cada arbol escupen lagrimas de silencio que se posan sobre mis recuerdos.

!Ay, soledad! Eriges unos muros impenetrables entre las personas y hundes la esencia de las personas, esas interioridaes mudas bajo el clamor de  apriencias rotas .

!Ay, soledad! Cada recuerdo es una gota de pesar con a que la melancolia teje sus finas hebras.

El suspiro de un alma atormentada bajo el murmullo de los silencios detras de cada palabra, detras de cada expresion, eso es la nostalgia.

La añoranza de un alma  que yace atormentada bajo el peso de unos recuerdos que no volveran, de sentimientos que relampaguean en el interior de su seno, fugaces como lagrimas en la arena.

Personas separadas por abismos hechos de silencio.

Conversaciones vacias que rellenan un tiempo que se consume a cada instante.

Cada momento  es una puñalada que asesta la nostalgia en las profundidades del espiritu y cada lamento el grito desesperado de un paraiso robado.

Un firmamento hecho de voces con las que esconden su soledad.

Nostalgia, tristeza difusa que atrapa cada palabra no dicha, cada sentimiento no sentido.

Suspiro de un alma que ha comprendido, eso es la nostalgia, silencios que gritan recuerdos que pesan.

Nostalgia, bruma silenciosa que asola el espiritu emborronando cada recuerdo.

Soledad de un alma que se canso de comunicar cuando no habia nada que decir, que se canso de compartir cuando no habia ningunma union, añoranza que se escone abatido tras cad idea, fragmento de un lazo roto por el tiempo que fue y ya no es.

Cada recuerdo se lleva un fragmento de mi alma y la nostalgia es el lazo con el que mi espiritu esta unido a cada anhelo  perdido en las `profundidades de cada instante

Soledad, ese grito mudo que suena en cada palabra no dicha, en cada mirada abatida , en cada lagrima no pronunciada, que hace enmudecer cada silencio bajo el eco de emociones atrapadas en  cada instante.

Nostalgia, ¿por que te llevaste mi pasado dejandome cautivo de mi propia soledad?

Esa felicidad robada, cada recuerdo los barrotes en los que se encierra mi pesar y mi dolor.

El dolor de un alma enferma de recuerdos, presa, cautiva de un pasado que no volvera y que en su eterno transitar se llevo conbsigo mis anhelos.

En el pasado mi alma volaba cabalgando a lomos de cada sueño, de cada anhelo.

Mi poreesnte yace hundido bajo el peso de un paraiso robado, de un pasado que se desliza bajo mis dedos, de una añoranza cosida con los hilos de una memoria que late en el pecho de mi espiritu.

Nostalgia, tantas veces te he sentido que a fuerza de sentir me olvide de olvudar.

Tantas ilusiones me robaste, tantos sueños rotos, tantas esperanzxas vanas,tanto pesar en un espiritu enfermo, cautivo de recuerdos que gritan por salir.