«Hija de la oscuridad, por que te llevaste lo que mas apreciaba dejandome cautivo de los recuerdos que se deslizan por los recovecos de mi imaginacion?»

«Dulce hijo mortal, niño mio, porque era necesario»

«Golpeare con fuerza las puertas del averno y con furia  alzare mi puño contra  las hordas de la oscuridad, elevare mi protesta al Santuario donde moran los Dioses y obligare a las arpas del  Destino a devolverme a mi padre»

La muerte miro con ternura a su hijo hambriento de Justicia y poso su implacable mano sobre mi hombro y replico con voz tremula pero contundente:

«Hijo de la necesidad y de la afliccion, pequeño amasijo de carne y sueños rotos por la espesura de mi manto, no comprendes que el Logos  del Absoluto sujeta en la palma de su mano los Destinos de  todos los Universos y con su Ojo infinito desnuda los arcanos misterios en los que se bañan las estrellas.

Hijo de la ignorancia, polvo de estrellas, barro mortal, la Logica de Dios supera y trasciende el limitado y pobre intelecto humano, que palidece ante su inmensidad.

Hijo del miedo y del dolor, la logica del Infinito es un saber que recorre en un instante las anchuras de la Eternidad y  hace temblar la  piel con la que se viste el Tiempo.

Hjo de la Angustia y de la Tribulacion, tu pequeña logica, nacida de la Ignorancia de la materia no puede comprender la melodia con la que Dios hace bailar a las estrellas, pues su mirada sigue los acordes de la Eternidad y en su pecho laten las Verdades en las que se bañan los Universos.

Hijo de la amargura y de la melancolia, tu diminuta y simple  logica no puede superar las frias  orillas en las que se baña tu experiencia .

Hijo del lamento y de la esperanza , tu torpe intelecto no puede coser los hilos del infinito con el que Dios reviste su Eternidad y solo puede dividir y fragmentar el proposito divino que late con fuerza en cada escondrijo del espacio y en  cada instante del tiempo.

Hijo de la Duda, tu torpe intelecto no puede proporcionarte Verdades Absolutas pues tu Razon solo brilla con el combustible de tu experiencia mientras que el Intelecto divino es la llama que alumbra con su divino fulgor los enigmas que anidan en las profundidaes mas reconditas de lo perecedero

«Era necesario», señalo la muerte , pesarosa mientras posaba su mano sobre mi  temblorosa espalda.

«La verdad es que no me he repuesto desde su partida, una parte de mi se fue con el y desde entonces mi alma llora en silencio por los abrazos que nunca mas nos daremos.

Mi alma grita  en silencio por las conversaciones que nunca mas tendremos

Mi espiritu llora en silencio por esas bromas que nunca mas nos gastaremos.

Mi alma ha quedado rota en mil pedazos y ninguna logica, por muy elevada que sea,   puede coser de nuevo mi maltrecho corazon

Mi intelecto ha quedado aplastado bajo el peso  de la unica verdad que comprendo, su Ausencia Total.

Y con mis lamentos y mi herida,  el Cruel Destino teje su implacable manto, confeccionado  bajo una sardonica  e ironica sonrisa.

¿Que sabra Dios lo que es perder?

¿Por que nos cuelga cadenas de impotencia y culpabilidad mientras el reposa incolume en su infinitud ?

¿Por que  ante  nuestras suplicas desesperadas su unica respuesta es colmar el espiritu humano de un silencio atronador?

¿Quien llenara de consuelo mi alma por los abrazos que nunca mas nos daremos?

Mi espiritu nada en las gelidas  aguas de la melancolia y del pesar y mi vida es un canto a todo lo perdido y se enmarca en un pasado que ya no es.

Mis  sueños son un himno destruido con el que la Eternidad profana sus promesas y canta su futil sinfonia.

Desde entonces sueño con los sueños que nunca mas tendre, con las ilusiones que teñian mi amanecer y que nunca mas volvere a tener, pues  mi alma se parece a un paisaje decorado con hojas marchitas y secas en una triste  tarde de Otoño.

Desde entonces vivo aplastado por el peso de la Realidad y mis gritos de desolacion solo son un suave murmullo que salpica los crueles acordes de la Fatalidad.

Para castigar mi orgullo  el Destino, que en mi infancia  me hacia «morir» de vida  hoy se venga cruelmente haciendome » vivir» de muerte y todo lo  que veo esta salpicado del olor de su ausencia.

Cada recuerdo de el es un grito a mi impotencia y mi alma solo puede escuchar el batir de unas ilusiones que nunca mas sonaran y que el Destino, en su infinita crueldad, con su silencio hace callar.

La cruel Realidad se ha imopuesto y todo lo que veo se halla impregnado de esa triste Verdad, mientras el Destino se venga de mi con una mueca  ironica tallando  mi espiritu  con lo que ya  no es,  y desde entonces todo mi sentir esta inscrito bajo la la orilla del no-ser, el territorio de la negacion.

«Lo se», murmuro la Muerte, pero tu mente solo puede ver una parte del rompecabezas cosmico y tu dolor es solo un pedacoto con con el que El Destino recubre su manto y tus lagrimas seran secadas por el Absoluto cuando  extienda el manto de su inexcrutable designio,

Algun dia llegara en que todo vuelva a el y cualquier dolor, cualquier pesar, encontrara su lugar adecuado en el laberinto de su Voluntad.

Mi querido y despreciado amigo, amasijo de carne, mortal por necesidad, en ese momento entenderas y aceptaras sus inexplicables designios, hasta entonces solo te queda la espera y la resignacion, pues es tu camino y tu destino, inscrito en tu frente desde los albores del tiempo.

«Pero duele»

«Lo se», replico la Muerte

Y asi concluye  el dialogo que me hubiera gustado tener con la muerte por el incidente que marco mi vida, el fallecimiento de mi padre, mi mejor amigo.

Esa pregunta, que late en el corazon de mi indignacion y pesar, de momento no encuentra respuesta en mi espiritu y no se si la encontrara nunca, lo ignoro, pero tampoco creo que la conclusion pueda coser los hilos rotos de mi alma, pues hay honduras en el corazon que no pueden ser  iluminadas por la fria y tibia  Razon, ya que como decia Blaise Pascal, «El corazon tiene razones que la Razon no entiende, y mientras tanto caminare herido y tambaleante , con mas preguntas que respuestas, arrastrando el » cadaver» de mi resignacion pues ahora solo queda una  mueca macabra de lo que antes era una bonita y plena  vida, a la espera de ser devorado por las fauces del Tiempo, verdugo paciente e implacable.