Nadie es tan afortunado como para dejar un rastro de decepciones a su paso
El tejido del alma esta cosido con los hilos de la decepcion y del fracaso
Mi vida se define y se inscribe en el terreno de la posibilidad y es una coma en un libro no escrito o un simple anexo bajo el batir de sueños que nunca se realizaron.
Para mi, el sentido de la vida no puede ser otro que entrenarte en el arte de decepcionar, pues el Destino, ese ladron de almas, escribe los acordes de una melodia siempre inacabada.
A mi el Destino, ese implacable ladron, me robo a mi padre, lo que mas amaba, y desde ese momento el transcurrir de mi vida es la cronica de una Decepcion anunciada.
Tantas esperanzas rotas, tantas ilusiones consumidas en la hoguera de la Eternidad.
«¿No puedo acaso yo tener vocacion de Destino y con los ladrillos de mi decepcion y despecho construir una mansion bajo las llamas de la desesperanza y la afliccion?»
Vivir en el terreno de la posibilidad
Nadar sobre las olas y las huestes del hartazgo y de la decepcion,
Cumplir con mi papel de aciago Destino
Convertir la desilusion en mi oficio
Arrebatar las alas a cualquier proposito
Y con las cenizas de mi desamparo y desolacion sembrar en terreno fertil las semillas de mi inutilidad
Rizar los rizos de cualquier sentido
y alborotar con mi osadia los finos cabellos de cualquier doctrina o tradicion.
Ser un profugo de cualquier conviccion
Convertirme en profeta del hastio y del hartazgo y seducir con mi encanto a esa bella damisela que en mi mordaz sarcasmo llamo VERDAD
Ser un rebelde a ojos de la Providencia y vengarme de sus sucias manos con mi inutilidad y hartazgo.
Negarme a jugar el juego de la vida y convertirme en protestante de mi destino.
Decir «no» a todo y diseñar bajo ese ideal, su ausencia, la sonrisa de mi alma.
Ser el anti-hombre a ojos de Nietzsche
y hacer estallar en las espaldas de la Providencia la idea de «ACEPTAR»
Convertir mi decepcion en mi tesoro
y presentarlo con mi desden y descaro a esa ilusión llamada SENTIDO
Teñir mi espiritu de falsedad y en mi delirio dejar tras de mi las huellas de tanta ilusion vacia y sueños rotos.
En definitiva, cumplir con mi designio
y convertir mi corazon en Destino,
maestro de la decepcion y del engaño.
Mi vida esta inscrita en el angosto territorio de la nada, bajo el imperio de la negacion, y esta llena de las vidas que no vivi y de las decisiones que no tome y se puede decir que fue la mejor vida, la que no vivi.
¿Por que la gente quiere ser algo o alguien?
¿Acaso olvidan la paz del no-ser del sueño?
Enamorarme de mi ruina y decadencia mientras me mofo del Destino
Empuñar el puñal de la Indiferencia frente a las injurias recibidas
Tener vocacion de mendigo y recibir con estilo y resignacion los» escupitajos» de la Providencia
Erigir un templo con mi decepcion y desesperanza a orillas del vacio de la nada y someter ell Tiempo al yugo de mi violenta indiferencia
Llenar mi espiritu de los proyectos que no realice
Reirme de una raza ebria de actividad y adicta al hacer
Incapaces de reposar en el vacio del que pende cualquier ideal, cualquier doctrina, se empeñan en sostener en su puño sus fragiles ilusiones y llamar a eso Verdad
Eruditos de la opinion,
Vuestras» Verdades» no son mas que esqueletos huecos inscritos bajo el infinito firmamento de la PROBALIDAD
Lo que llamais anhelo e ilusion no son mas que las llamitas con las que os seduce esa maldita Furcia a la que llamais Porvenir
Raro es encontrar al sabio, el que no tiene respuestas, ni tampoco anhelos, pues es sabedor de que las ilusiones con las que el Destino tiñe nuestras almas no son mas que las muecas amargas que deja a su paso en su implacable transitar.
Avidos de un mundo de certezas , el sabio huye de la multitud, pues su corazon es la hoguera donde arde la idea de Verdad y de sus cenizas emerge el esqueleto de la indiferencia.
Situare mi Virtud bajo las orillas de la Negacion y en las aguas de la Probabilidad hare descansar el espiritu de la Verdad
Sorteare las espinas de la conviccion y bajo las raices del desapego establecere mi trono, herido y henchido, bajo los violentos vientos de mi Indolencia y Hastio.
Mi negativa a vivir bajo la sombra de convicciones ajenas sera la manera en que escupire a las fauces del Destino
Sea mi indiferencia frente a opiniones ajenas mi venganza y el latigo con el que sacudire los cimientos de la Necesidad.
Llenar mi vida con los meritos de una vida nunca vivida
Esculpir bajo los designios del Destino la mansion donde late mi decepcion y la amargura.
Vengarme con la ley del Talion enscrita bajo mi pecho de mi oscuro y cruel Destino, pagarle con la misma moneda, robarle lo que mas ama , la idea de PROPOSITO y hacer de mi Indolencia el latigo con el que azotar con gozo sus angostas espaldas.
Esculpire con mi vagancia una mueca sardonica a orillas de la Providencia y a esa ausencia llamare mi PROPOSITO o SENTIDO
Increpar a la Muerte , mofarme de la idea del «sentido de la vida» y hacer temblar el trono de la Providencia bajo el alarido de mi inutilidad, pues el no hacer es la venganza con que corono mi espiritu y hago estallar el proposito divino.
Purificarme de la idea del «Superhombre» de Nietzsche y basar mi vida bajo el ideal de la negacion, o mejor dicho, en su ausencia
Ser el vacio inmovil en un mundo saturado de anhelos cambiantes e huidizos.
Convertirme en la coma que nunca se puso en la siempre inacabada novela de la vida
Resistir al veneno de la accion y hacer de mi Pereza la unica virtud y antidoto frente a un mundo infectado de accion y del murmullo molesto de la tradicion.
Hacer de mi espiritu un vacio con el que tragar un Universo repleto de huecas convicciones
Ser el parentesis que se da el cosmos en su ineluctable discurrir
Ser la orilla donde estalla cualquier ideal.
Hacer de mi escepticismo y resignacion el corazon con el que laten los acordes de mi espiritu
Convertir mi tibieza en la savia de mi espiritu
Convertir mi Inutilidad en mi unica Perfeccion y colgarla en el cielo de mi VIRTUD, o ausencia de ella
Hacer de mi espiritu la letrina a la que va a parar cualquier conviccion y tirar de la cadena al menor «aroma» de «utilidad».
Llamar esencia a cualquier apariencia y adelgazar el orondo cuerpo de la esperanza y del sentido hasta que quede el esqueleto famelico del desengaño de quien ha muerto ya muchas vidas.
Reirme en la cara del Proposito y ahogar mis penas en la orgia de mi Inutilidad
«Asi sea»
Estos son mis ultimos mandamientos , que desde ahora inscribire en letras mayusculas en las inacabables colinas de la Eternidad.